Los peores patronos de Colombia.

10:14

Atún Van Camps y Productos Ramo están entre las cinco empresas que no respetan los derechos de los trabajadores, según la Escuela Nacional Sindical. 
Por: Ferney Darío Jaramillo / Las 2 Orillas 
Un estudio de la Escuela Nacional Sindical, identifica estas cinco empresas como los peores patronos de Colombia: Seatech, productora del Atún Van Camps; Productos Ramo, Palmas del Cesar, Emtelco (Epm y Milicom) y IPS (Universidad de Antioquia.

(1). Seatech
Detrás  de esta marca está una de las multinacionales que peor trata a los trabajadores, especialmente a mujeres cabeza de familia en Colombia.  Funciona en Cartagena desde 1991.
Las jornadas laborales son hasta de 18 horas diarias. Laboran 1.800 trabajadoras de las cuales solo 54 tienen contrato de trabajo, las demás son “suministradas” por tres empresas temporales: Atiempo Servicios Temporales, Servicios Empresariales y Recursos Especiales.
A pesar de que en su página de internet Seatech habla del respeto a los derechos humanos, a los convenios de la OIT, a las leyes y al código sustantivo del trabajo, trabajadoras consultadas sostienen que allí se desconocen todas esas normas.
Los directivos de la empresa Seatech y de dos temporales que les prestan sus servicios tienen una denuncia en la Fiscalía por no permitir el libre derecho de sindicalización. Desde 2010 que se fundó el sindicato lo han perseguido y han tratado de acabar con él despidiendo a sus integrantes.
(2). Productos Ramo
En semana santa de este año las redes sociales se conmocionaron con una noticia: Ramo estaba a punto de ser cerrada. La empresa que produce el tradicional Chocoramo estaba despidiendo a sus trabajadores porque había una crisis y necesitaba una reestructuración económica.  Los trabajadores fueron citados en un club social a las afueras de Bogotá y allí les dijeron que debían firmar un documento de renuncia voluntaria y, que si no lo hacían, la empresa de todas maneras los iba a despedir porque estaba mal económicamente. De inmediato los directivos de la empresa salieron a desmentir las informaciones y argumentaron que solo estaban haciendo una reestructuración.
Lo grave de la situación fue que entre los trabajadores despedidos, 126 pertenecían al sindicato que se había formado a finales del año 2014. Ahí estaban incluidos todos los trabajadores sindicalizados, excepto una trabajadora que estaba incapacitada. Ramo utilizó este recurso para deshacerse de los trabajadores sindicalizados.
Unas semanas atrás había llamado a la junta directiva del sindicato y habían firmado una convención colectiva de trabajo. Los trabajadores creían que habían obtenido un pequeño logro, pero con la firma de la convención el fuero circunstancial que amparaba a los trabajadores y que no permitía que los despidieran se acabó. A comienzos de Semana Santa los citaron a todos para que firmaran un “arreglo convenido”.
Dos de los trabajadores despedidos fueron nuevamente reintegrados mediante fallos judiciales, pues se demostró que la empresa vulneró sus derechos laborales.
(3). Palmas del Cesar
Opera en el sur del departamento y llevan 85 días de huelga. Los trabajadores entraron en paro desde el 14 de mayo por el incumplimiento del preacuerdo al que habían llegado con la empresa en la negociación de su pliego de peticiones y hasta el día de hoy la empresa no le ha dado salida al conflicto. La semana anterior los trabajadores y la empresa se reunieron con intermediación del viceministro de trabajo, quien les propuso algunas salidas que están siendo estudiadas por las partes.
Los trabajadores entienden que hay explotación laboral y diferencias sustanciales entre los vinculados con la empresa y los tercerizados a través de contratos sindicales. Los trabajadores directos reciben un pago diario de 29.200 pesos y la exigencia de entregar 1.009 kilos del fruto de la palma, mientras que los trabajadores tercerizados reciben solo 22.400 pesos y deben entregar 1.400 kilos del fruto, todo esto sin contar que en algunas partes de los cultivos las plantas de la palma son muy altas y esto dificulta más el trabajo de recolección.
Las exigencias de los trabajadores son que vinculen al personal tercerizado y que no les aumenten la cantidad de kilos que deben entregar.
Colombia es el cuarto productor de aceite de palma a nivel mundial. Se estima que el país hay más de medio millón de hectáreas sembradas.
Palmas del Cesar es una empresa que tiene sus operaciones en San Martín, sur del departamento. Lleva más de 30 años de operación durante los cuales los trabajadores han tenido que luchar siempre por sus derechos. Esas luchas han tenido mucha sangre de por medio, pues a lo largo de todo este tiempo más de 20 trabajadores pertenecientes al sindicato han sido asesinados por grupos armados ilegales.
El último de ellos fue Juan Gómez, presidente de Sintrainagro, subdirectiva Minas, él fue asesinado por paramilitares al mando de Juancho Prada, quien reconoció en una de las audiencias de Justicia y Paz haber dado la orden para que lo mataran en el año 2003 cuando estaban en el proceso de negociación de la convención colectiva de trabajo.
(4). Emtelco
Nació en 1992 en Medellín y presta servicios de BPO para la tercerización de los procesos de relacionamiento de las empresas con sus clientes. La propietaria es una sociedad denominada Telco SAS, perteneciente a Emp y Milicom; en resumen, Emtelco es una empresa tercerizadora que busca disminuir costos a las empresas que contraten sus servicios porque, según dicen en su página web, “los costos salariales asumidos por el empleador y los costos de compra y alquiler de inmuebles son unos de los menores de América Latina”. Además resaltan que “en Colombia se  cuenta con los más bajos costos de la mano de obra por hora trabajada y tiene la jornada diurna más larga de la región”.
La empresa tiene dos sedes: una en Medellín y otra en Bogotá. En ellas trabajan más de 12 mil personas de las cuales 4.200 están contratadas a través de empresas temporales: una empresa que terceriza servicios y busca otras para que le tercericen a sus empleados.
Carolina es una joven de Medellín que hace dos meses vio una vacante en internet. La empresa que requería trabajadores era Acción Plus, una empresa temporal la cual contrata para Emtelco. Ella comenzó un periodo de capacitaciones donde solo le pagaban los pasajes, le dijeron que iba a laborar ocho horas diarias. Un día antes de empezar su trabajo como cobradora de Une, le informaron que su contrato era por obra o labor, que debía trabajar desde las 11 de la mañana hasta las 9 y media de la noche, y que el pago se realizaría por horas laboradas.
Carolina cuenta que en el call center todos estaban aburridos con sus trabajos, el comentario más común era: “Esto es un escampadero, cuando pueda me voy de acá”. Nadie estaba a gusto con lo que hacía porque no se podían demorar un minuto más en su descanso y si iban al baño corrían el riesgo que les descontarán ese tiempo y que no les pagaran la hora completa.
De 13 personas que entraron a trabajar con Carolina, después de un mes solo quedaban 7, los demás renunciaron. Ella tampoco aguantó más y se fue para su casa, con la promesa hecha a sí misma, de jamás volver a enviar hojas de vida a un call center.
Por otro lado,  trabajadores de la empresa también se quejan porque no hay unas reglas claras que permitan saber cómo son liquidadas las comisiones que se les pagan a los que están en el área de ventas. Además se exige el cumplimiento de las metas, así el trabajador haya estado incapacitado durante el mes. De la misma manera, los trabajadores que tienen alguna restricción médica son discriminados y la empresa no los reubica en otros puestos de trabajo.
Todas esas vulneraciones de los derechos laborales han hecho que los trabajadores exijan ante la justicia el respeto por sus derechos. La misma empresa reconoce en su informe de gestión que el año 2014 tuvo 29 diligencias laborales administrativas y fue vinculada en 23 acciones de tutela que tenían que ver con los derechos de los trabajadores.
(5). IPS Universitaria
Es una corporación sin ánimo de lucro conformada por la Universidad de Antioquia y la Fundación de Apoyo de la Universidad de Antioquia que se fundó en 1998. El objetivo es brindar servicios de salud.
Actualmente la IPS Universitaria presta servicios de salud en Medellín, Apartadó, Barranquilla y San Andrés. Como en todas las entidades de salud, en la IPS Universitaria impera la tercerización laboral: los profesionales de la salud son contratados a través de sindicatos de los cuales muchos de ellos nunca han oído hablar.
Los trabajadores han realizado protestas exigiendo, la mayoría de las veces, el pago de sus salarios atrasados, pero también han protestado porque no son contratados directamente. Las movilizaciones más importantes se dieron a comienzos de éste año 2015 en la ciudad de Barranquilla cuando más de 300 profesionales protestaron exigiendo vinculación directa y claridad frente a sus contratos. La IPS Universitaria dijo que no podía vincular a todos los trabajadores y que el acuerdo al que se había llegado con la administración era de vincular el personal a través de “aliados estratégicos”. 

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