Medias verdades sobre el salario mínimo

13:00

¿Será verdad que el de Colombia es demasiado alto? ¿Que impide crear empleos? ¿Qué no ayuda a combatir la pobreza? ¿O será que las estadísticas pueden usarse – o callarse- para mostrar – o esconder- lo que convenga? 

 Por: Jorge Iván González / Razón Pública


La regla general, no la excepción En un boletín reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se expresan dudas serias y diversas acerca de las bondades del salario mínimo. El informe hace apenas una breve referencia a Colombia, pero ésta ha sido magnificada por quienes consideran que el salario mínimo es un obstáculo para generar empleo. El Boletín comienza por mostrar que el salario mínimo es el uso general y no el excepcional.

 En 26 de los 34 países analizados existe el salario mínimo. Y en los 8 donde no existen “... la mayoría de los trabajadores está cubierta por los acuerdos colectivos y se aceptan los pisos salariales que allí se fijan”. Entre los países que carecen de salario mínimo la OCDE menciona a los nórdicos, Austria, Italia y Suiza.

Pero es claro que en estos casos la ausencia de salario mínimo no significa desprotección social. De todas maneras, la práctica del salario mínimo se ha ido expandiendo. Antes de 1990 este mínimo existía en 17 países de la OCDE. Los comentarios en su contra no han tenido pues la fuerza necesaria para ir desmontándolo – y de hecho la tendencia va en el sentido contrario. La extensión de la práctica del salario mínimo es un hecho que habla a su favor, no en su contra.

El caso de Colombia

La OCDE utiliza varios indicadores para comparar el salario mínimo entre los países.
Uno que llama la atención es la relación entre el salario mínimo y la mediana del salario para el conjunto de la economía. Este  indicador fue incluido en un informe anterior de la Organización, y tuve la oportunidad de comentarlo en esta misma revista bajo el título de “El Simplismo Ortodoxo del Informe de la OCDE”.

Porcentaje del salario mínimo con respecto a la mediana del salario del conjunto de la economía
Fuente: OECD (2015, Focus on Minimum Wage..., p. 2)



En la gráfica Colombia ocupa el primer lugar, porque el salario mínimo equivale al 80 por ciento de la mediana del salario del conjunto de la economía. Esta relación es cercana al 35 por ciento en los países que están al comienzo de la escala.

Varios comentaristas colombianos han dicho que el salario mínimo es Colombia es “alto” y, algunos agregan, “supera al de los países de la OCDE”.

 Frente a la jerarquización que propone la OCDE caben dos observaciones. La primera tiene que ver con el denominador de la relación. El alto porcentaje de Colombia indica que la mediana de los salarios de la economía es muy baja, así que no es pertinente leer el indicador como un alto salario mínimo. La medición muestra que en Colombia el salario del conjunto de la economía tiende a ser más bajo que en el resto de países. Ello significa que la remuneración en Colombia es muy baja. Y por simple matemática, si el denominador cae, la relación aumenta.

Salario mínimo por hora. Dólares de los Estados Unidos
La parte azul es el salario neto. La parte roja representa el balance entre subsidios e impuestos
Fuente:  OECD (2015, Focus on Minimum Wage..., p. 2)

La segunda observación tiene que ver con el valor absoluto del salario mínimo. La gráfica del salario mínimo por hora, que también es del Boletín de la OCDE no incluye a Colombia.

 El salario hora en México es de 1 dólar, y en Francia y Holanda ronda los 11 dólares. En Colombia es de 2,01 dólares la hora, así que en varios países de la OCDE, el salario mínimo es 4 ó 5 veces superior al de Colombia.

 Y muy lejos de lo que sucede en Colombia, el alcalde de Los Angeles ha propuesto aumentar el salario mínimo a 13,25 dólares la hora. Alemania acaba de aprobar un nuevo salario mínimo de 11,75 dólares la hora. Si en la gráfica se incluyera a Colombia, estaría en el nivel más bajo, entre México y Latvia. Por tanto, en términos absolutos es claro que el salario mínimo de Colombia es uno de los más bajos del mundo.

 Dos gráficas. Dos concepciones 

 Habría que preguntar las razones para que el Boletín de la OCDE incluyera a Colombia en la primera gráfica pero no en la segunda. Y es aún más sorprendente que quienes sostienen que el salario mínimo en Colombia es muy alto, no hagan referencia alguna al salario hora. El énfasis que se dé a cada una de las dos gráficas anteriores es la expresión de dos posturas conceptuales sobre el papel del salario mínimo en el desarrollo de la actividad económica y en la generación de empleo.


El mensaje de la OCDE es claro: el salario mínimo tiene dos inconvenientes: desestimula el empleo, y no es un instrumento adecuado para luchar contra la pobreza. Al no presentar el dato de Colombia en la segunda gráfica, la OECD desea transmitir la idea de que este salario en Colombia es relativamente alto. Es el mensaje que han destacado los empresarios y el gobierno. De la primera gráfica se desprende una conclusión inmediata: para estar en consonancia con los países de la OCDE,

Colombia tendría que disminuir el salario mínimo. Pero la segunda gráfica transmite una idea completamente distinta. Si se hubiera incluido a Colombia, el valor correspondiente estaría en el extremo izquierdo. Y, entonces, habría que concluir que para estar cerca de la OCDE habría que subir el salario mínimo, por lo menos 3 veces.

 La reflexión analítica sería muy distinta: el aumento del salario mínimo estimula la demanda, estimula los aumentos en la productividad de las empresas, y favorece la lucha contra la pobreza. Pero como esta perspectiva va en contra del discurso de los empresarios colombianos, del gobierno y de la OCDE, se opta por sacar a Colombia de la segunda gráfica para que de la lectura del Boletín quede la impresión de que el salario mínimo en Colombia es el más alto del mundo.

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