¿Que está pasando con el sistema de salud en Colombia?

18:28

Es hora de que las organizaciones sociales y la sociedad en general impulsen una acción concertada, fuerte y firme para obligar al gobierno a transformar totalmente ese sistema de salud que convirtió los servicios en una mercancía y niega el derecho a la salud de los colombianos.
Por: Carolina Dorado* / Somos Ciudadanos.

En Colombia, con la ley 100 se crearon las empresas privadas llamadas EPS como parte del sistema de salud en Colombia para administrar los inmensos recursos que maneja ese sector. La razón que se argumentó en su momento era que el Estado no podía administrar dichos servicios porque la corrupción, politiquería y burocracia eran obstáculos para lograr eficiencia, eficacia, transparencia y mayores coberturas. Por ello   ahora, nos preguntamos: Si ese modelo es tan perfecto… ¿por qué las EPS no le pagan a los hospitales públicos y los colocan a cada rato en situación de quiebra y posible cierre?

Lo que desde hace ya 22 años se observa es que desde el principio el interés de los “inversionistas” se puso por encima de los intereses de la mayoría de la población, pacientes y enfermos usuarios de unos servicios que se suponen públicos. Además de irle limitando y quitando la autonomía al médico, ese sistema privatizado se dejó permear por la corrupción, el mal servicio de las EPS, los recobros en los servicios, las restricciones de los medicamentos del POS (Plan de Obligatorio de Salud), y gran cantidad de prácticas para desestimular al usuario para acudir al centro de salud, clínica u hospital.

Esa situación está creando una gran brecha entre la cantidad de usurarios del régimen contributivo, el cual ha ido disminuyendo, en comparación con el régimen subsidiado. La población con mayores ingresos se ha ido retirando del sistema y se viene afiliando a sistemas de salud pre-pagados o acuden a servicios eminentemente privados. De esa forma, uno de los principios en los que se fundamenta el sistema actual, la solidaridad, está siendo socavado por el caos y la crisis permanente que sufre el sistema de salud en Colombia.    

Óscar Bernal, doctor en Salud pública e investigación biomédica de la Universidad Autónoma de Barcelona, y Catalina Gutiérrez, doctora en Economía de New York University, sostienen en una investigación que realizaron que “es un sistema muy complejo, con muchos actores, manos involucradas y diferentes fondos y seguros. Entre más complejo hay menos garantía de funcionamiento”. Afirman que hoy es inviable económicamente por diferentes razones: tiene población de más edad (representa más gastos), tecnología costosa, poca claridad sobre a qué tiene derecho la gente, en su sostenimiento está basado en un modelo de trabajo formal pero la informalidad prima en Colombia. Esa contradicción lo hace inviable económicamente.

Un claro ejemplo fue el caso de SALUDCOOP.  Es una de las pruebas más fehacientes: “demostró que la ambición y el deseo que despiertan los dinero de la salud  por la cual se deja de lado en este y otro muchos casos los principios fundamentales sobre las cuales deben rodearse el sistema, siendo uno de los principales, el bienestar de la población”.

“SALUDCOOP,  una de las compañías prestadoras de salud con más de cuatro millones de usuarios en el régimen contributivo, logró que su poder e influencia nacional fueron utilizadas para defraudar al Estado, siendo en la actualidad señalada de utilizar, con propósitos no muy claros, los dineros de la salud”.

Además, la Superintendencia de Salud, la Contraloría y Procuraduría y otras entidades estatales de control y la regulación se han mostrado ineficaces en su función, ante el inmenso poder de corrupción que tienen en sus manos las EPS y sus inversionistas privados.

Ante esta situación la pregunta lógica que nos debemos hacer es… ¿Qué hacer para que los inmensos recursos que maneja el sistema de salud se gasten de una forma efectiva? ¿Será posible que el Gobierno asegure y mejore los servicios de salud de los colombianos?

El señor William Hsiao, asesor del gobierno, muestra de alguna manera una posible salida cuando plantea: “cuando asesoramos al gobierno colombiano, ya la ley había incluido a las EPS privadas, y no podíamos hacer mucho, pero en otras partes, como en Polonia, hemos recomendado que no se creen. Se vuelven políticamente muy poderosas y consiguen frenar los esfuerzos para regularlas. Por eso es necesario regularlas antes de que se vuelvan tan poderosas” (Revista Semana, 2009).  La solución según Hsiao es: “Desarrollar una EPS sin ánimo de lucro que realmente tenga un interés en servir a la gente y darle unos beneficios tributarios o créditos baratos por algunos años para que se consolide y pueda competir con las privadas. Se puede proyectar esta EPS como el estándar de calidad, la gente se afiliará allí y esto hará que las demás compitan con ella en calidad y costos” (Revista Semana, 2009).

Esta alternativa ya ha sido analizada y evaluada tanto por el gobierno Distrital como por el gobierno Nacional. Hsiao recomienda que las soluciones deben “basarse en el fomento de nuevas políticas públicas como la innovación y el mejoramiento del conocimiento en salud a través de investigación de los determinantes de la salud en Bogotá y la formación de EPS sin ánimo de lucro.”

Han que reconocer que no todo es malo que se tiene una cobertura del más del 90% y que tanto el gobierno Distrital dirigido por el Gustavo Petro y Gobierno Nacional encabezado por Juan Manuel Santos han mostrado tanto resultados como su buena voluntad con el resurgir del Hospital San Juan de Dios y esto se ha logrado por la coordinación entre las dos administraciones.

Sin embargo en estos últimos días se ha notado más la crisis. Las EPS deben grandes cantidades de dinero a los Hospital causando el tanto su declive y posible cierre. Estos parecen no tener unos dolientes quien los rescate. No se ha visto ni escuchado la presencia de aquellos que crearon estas EPS como el expresidente Álvaro Uribe Vélez y actual congresista, y muchos otros que impulsaron este sistema de Salud.

Es hora de que las organizaciones sociales y la sociedad en general impulsen una acción concertada, fuerte y firme para obligar al gobierno a transformar totalmente ese sistema de salud que convirtió los servicios en una mercancía y niega el derecho a la salud de los colombianos.    

* Politóloga egresada de la Universidad del Cauca, integrante de la plataforma política Somos Ciudadanos. 

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