Entrevista con un conocedor a fondo de las FARC.

9:54

Una vez conocimos el acuerdo sobre justicia transicional presentado por el presidente Juan Manuel Santos y el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverry, alias “Timoleón Jiménez” o “Timochenko”, en La Habana el pasado miércoles 23 de septiembre, el equipo de redacción de Somos Ciudadanos se desplazó a los Llanos del Yarí para entrevistar a una persona que conoce a fondo a la más antigua guerrilla de América.

Por: Equipo de Redacción de Somos Ciudadanos.

No fue fácil llegar a este lejano y hermoso territorio ubicado al sur de la Sierra de La Macarena. Hace parte del corazón territorial de las FARC. Realmente no sabíamos a quién íbamos a entrevistar. Nos habían informado que es una de las personas que en Colombia más sabe sobre la idiosincrasia de la dirigencia insurgente, su forma de pensar y de actuar, su historia y sus planes.

Lo que más nos atrajo de la posibilidad de hacer esta entrevista fue que se nos afirmó que ésta persona había militado en la guerrilla de una forma muy particular, casi obligada por circunstancias familiares y personales, y que a mediados de la década de los años 90s del siglo pasado (XX) se había distanciado de la guerrilla por diversos motivos, pero seguía viviendo en la región y estaba al tanto de todo lo que estaba ocurriendo.

Es decir, se nos dijo que podríamos tener una mirada independiente de alguien que sabe cómo piensan y se comportan los guerrilleros. Que ese conocimiento le permite tener muy claro y aproximarse con mucha objetividad al futuro de los avances de la negociación actual.
El viaje no fue tan largo como pensábamos. Duramos día y medio en llegar a la población más cercana y de allí viajamos en moto-taxi hasta una finca con una ubicación estratégica especial. Está cerca de un pequeño centro urbano pero, al viajar, da la impresión de estar en lo profundo de estos bellos e inmensos llanos.

Llegamos a la finca alrededor de las 4 de la tarde. Nos ubicaron en una especie de sala situada en la parte de atrás de la casa. Nos recibieron un par de jovencitas sonrientes y alegres. Nos brindaron café con envueltos hechos de maíz. Esperamos una hora hasta que apareció la persona que íbamos a entrevistar. La sorpresa fue mayúscula por cuanto nos encontramos con una mujer, de unos 66 años, alta, delgada, fuerte y trigueña.

La señora nos invita a pasar a una especie de estudio que tiene al interior de la vivienda. Nos damos cuenta inmediatamente que a pesar de su apariencia y ademanes campesinos es una persona culta, tiene libros en buena cantidad y acceso a internet mediante el uso de un computador relativamente moderno. No quiso contarnos muchos detalles personales “por seguridad” –eso nos dijo–, pero en forma confidencial nos contó lo siguiente: “Fui criada desde los 13 años al interior de las FARC. Mi padre era un médico afiliado al partido comunista que se vinculó a la guerrilla desde sus inicios. Murió tempranamente y yo quedé a cargo de su compañera, una campesina sencilla que trabajaba con la guerrilla”.

Dice haber conocido a Manuel Marulanda, Jacobo Arenas, Isauro Yosa, Ciro Castaño Trujillo y a casi toda la cúpula de las FARC por cuanto su madrastra hacía parte del equipo de enfermería de la guardia personal de Pedro Antonio Marín, alias “Manuel Marulanda Vélez”, más conocido como “Tirofijo”. “Porque conviví con ellos más de 35 años de mi vida, y de alguna manera sigo conviviendo con ellos, es por lo que puedo saber o imaginar qué va a pasar con la guerrilla en los próximos años”, afirma con simplicidad pero con una seguridad y firmeza que nos hace sobrecoger.

Para iniciar la conversación nos brinda un trago de aguardiente antioqueño y nos pide que no utilicemos grabadoras ni tomemos fotografías. Sólo permite que uno de nosotros tome notas. Nos exige la mayor prudencia porque lo que va a decir le puede costar la vida, no a ella, sino a sus hijas y nietas. Aclara que a pesar de haberse retirado de la guerrilla sigue simpatizando con su causa. Se separó de las filas cuando se dio cuenta que el dinero estaba generando una nueva realidad dentro de la insurgencia, que el afán de crecer en forma acelerada estaba relajando lo que habían construido con tanto trabajo, y que de alguna manera el pensamiento indio que había sido fundamental para la estrategia guerrillera, estaba siendo reemplazado por influencias extrañas. Anota finalmente antes de arrancar formalmente con la entrevista: “Parece que después de los efímeros aunque sonoros triunfos conseguidos por el Bloque Oriental dirigido por el “Mono Jojoy” y de los golpes sufridos durante los gobiernos de Uribe y Santos, se está retomando la línea estratégica que se mantuvo hasta 1983”.

Antes de iniciar la entrevista nos alerta sobre la forma como debemos analizar a las FARC: “Esta es una guerrilla formada con ideas, prácticas y cosmovisión indígena, más exactamente pijao del sur del Tolima y nasa de norte del Cauca, que se mestizaron con “yalcones”. Si ustedes la estudian con ideas occidentales no la van a entender. Su estrategia se alimenta más de Sun Tzu que de Clausewitz. Su práctica se asemeja más a la guerra india que a cualquier otro tipo de guerra que se conozca. De allí su fuerza, continuidad, paciencia y sobrevivencia.” Y remata, “No lo olviden. Eso es clave y… ¡muy importante, muchachos!”   
  
Con ese preámbulo iniciamos la entrevista. Para identificarla acordamos llamarla María 49, por el año de su nacimiento.

Somos Ciudadanos: ¿Qué opina de los acuerdos que acaban de anunciarse?

María 49: Conociendo como conozco a las FARC puedo decir que si Timochenko fue a La Habana a estrecharse la mano con Santos es porque lo grueso de los acuerdos ya están firmados. Ellos no darían ese paso si no estuvieran seguros de que van a cumplir los plazos. Sé que faltan detalles importantes de los otros tres puntos ya avanzados, especialmente el de desarrollo rural pero creo que, los seis meses de plazo acordados son realmente un tiempo que la guerrilla le da al gobierno para que negocie, por un lado con Uribe y por el otro, inicie conversaciones formales con el ELN.

Además, es evidente que las FARC ya están haciendo política en grande. La forma como fue vestido y la presentación personal de “Timochenko”, sin la más mínima señal del monte, de la guerra o del pasado, muestran que ellos son conscientes de lo que están haciendo. No haber sacado a relucir en ese escenario internacional la memoria de Manuel Marulanda o de Jacobo Arenas, es otro indicio de que quieren mostrar una nueva imagen, más moderna, citadina, civilista y pacífica, y que ya están construyendo relaciones, muy amplias, para hacer política legal.

Pero eso no quiere decir que ellos estén dispuestos a desmantelar su aparato organizativo para adecuarlo a la legalidad. No, eso no va a suceder. Ellos legalizarán a una parte de sus cuadros, cuidándose esta vez de que no les vaya a ocurrir lo que pasó con la UP, pero a la vez, van a fortalecer su trabajo campesino y de organización en las diferentes áreas y territorios donde han trabajado a lo largo de estas 5 décadas. Un trabajo de tan largo tiempo y profundidad no va a ser echado por la borda. Hay que recordar que esta es una guerrilla que en el mundo occidental sufrió y sobrevivió a la ofensiva militar, paramilitar, económica y mediática más grande que haya organizado el imperialismo norteamericano.

SC: ¿Entonces, según Usted, las FARC no van a entregar las armas?

María 49: Yo no diría eso. Las FARC son una organización muy fuerte en términos de recursos económicos. Ellos pueden entregar las armas pero mientras tengan dinero y, sí que lo tienen, pueden conseguir las armas que quieran. Lo principal es que el gobierno les cumpla y no vayan a matar a los dirigentes que sean designados para hacer política legal.

SC: ¿Usted piensa que el pueblo colombiano va a respaldar en las urnas a una guerrilla que cometió tantas atrocidades, secuestros, reclutamiento de menores, ataques indiscriminados a pueblos y demás hechos que causaron tanto dolor y muerte?

María 49: Es bueno aclarar algunas cosas antes de responder a su pregunta. Lo del reclutamiento de menores es una cosa muy relativa. La guerrilla, hay que decirlo, es una forma de vida. Allí donde sobrevivió en regiones históricas como el nororiente del Cauca, el suroriente del Valle, el sur del Tolima, el norte del Huila, la frontera agrícola del Caquetá y Meta, y otras zonas como Catatumbo en el Norte de Santander; Corinto, Tambo y Argelia en el Cauca, y otras regiones, la insurgencia hacía parte de las comunidades. Eran grupos armados ambulantes pero con bases sociales estables. Muchos campesinos e indígenas conscientemente entregaban a la guerrilla a uno o dos de sus hijos para que los formaran como luchadores y personas. No era sólo una forma de pagar la seguridad que la guerrilla les ofrecía frente a delincuentes o a la persecución de las fuerzas militares. No, no era sólo eso, era una convicción de vida. Y, en parte, todavía lo es.

Por otro lado, lo del secuestro no lo puede entender la gente de ciudad. Si la guerrilla no secuestraba para obligar a pagar los impuestos de guerra a campesinos ricos y hacendados, llamada por ustedes “vacuna”, pues la guerrilla no habría tenido formas de sobrevivir. Los colonos y campesinos colaboraban pero eran muy pobres. Después vino la época de la bonanza cuando las FARC recogieron la teoría desarrollada por un disidente del M19, que retomando algunas de las ideas de Carlos Ledher, planteaba que la economía de la coca era una herramienta estratégica para derrotar a los EE.UU. Primero, empezaron con el impuesto de gramaje y después, aunque no fue una política aprobada formalmente, algunos frentes se involucraron más directamente con el negocio de la droga. Pero lo fundamental es que la guerrilla se enriqueció colectivamente pero los guerrilleros en forma individual no pueden aprovecharse de esos recursos. Si lo hacen son juzgados y la mayor cantidad de veces, ajusticiados.

Ahora bien… mucha gente odia a las FARC porque los medios de comunicación han desinformado a la gente aprovechando algunos errores que indudablemente se cometieron en el fragor de una de las guerras más degradadas que se hayan conocido. Pero si la guerrilla, ya en la legalidad muestra otro comportamiento, el odio se puede convertir muy fácilmente, primero, en admiración, después en simpatía y luego en amor. El sólo hecho de ver a un médico cardiólogo, bien presentado y dispuesto a hacer política, va cambiando la percepción de la gente. Tendrá que ser un trabajo metódico, persistente, sistemático y paciente. Y en eso son expertas las FARC. El tiempo es para ellos diferente al del resto de gente que piensa en términos de su vida, de una o dos generaciones. Ellos ven el mundo como indígenas. Juan Tama de la Estrella hizo la paz con los españoles en 1700 y sólo después de dos siglos los pueblos indios iniciaron la recuperación de su territorio. Su proyecto es de largo plazo y esa es su gran fortaleza.

Todo depende de ellos. Si en la civilidad aprenden a ser verdaderamente democráticos, a escuchar al pueblo, a no ser prepotentes y verticales como lo son en la guerra, si muestran ganas de ser gobierno como lo hizo el M19 en su momento, el pueblo puede cambiar su mirada y empezar a apoyarlos. Si la gente los siente soberbios, vengativos, sobradores y prepotentes, no va a seguirlos. Eso es lógico. Allí es donde está la esencia del asunto. Sucede que hay mucha gente en las ciudades que dicen apoyar a las FARC y realmente no los entienden ni interpretan. Esa gente puede hacerle mucho daño a la guerrilla si no comprenden que el momento político que empieza a vivir el país lo que más requiere es respeto, tolerancia, humildad y paciencia. Así como veo a los dirigentes de las FARC, los veo con capacidad de perdonar al mismo Uribe, con tal de que entremos en una verdadera etapa de reconciliación y convivencia pacífica.

Todo depende de ellos y de la gente de las ciudades que los apoyen. El pueblo en general quiere cambios y si ve una fuerza capaz de derrotar en las urnas a la oligarquía, poco a poco irá cambiando de parecer. Las ciudades colombianas, especialmente Bogotá, están llenas de campesinos e indígenas desplazados por la violencia que gradualmente se van a ir involucrando en la política. No todos son anti-farianos. Todo está por verse, la guerrilla de las FARC ya tiene una dolorosa experiencia y ha aprendido mucho. Confío en que la generosidad y grandeza estén en el alma y espíritu de sus principales dirigentes. Rezo todos los días pidiéndole a mi Dios que los comandantes insurgentes estén dispuestos a jugársela por la paz con sinceridad y real entrega. Claro, sin ser ingenuos ni idealistas.     

Continuará… Segunda parte.

Share this

Related Posts

Previous
Next Post »

1 comentarios:

Write comentarios
29 de septiembre de 2015, 10:29 delete

Sobre el secuestro, la extorsión, el chantaje no pueden convencerme que son métodos de revolucionarios y habría que que hablar demasiado sobre lo del narcotrafico de estupefacientes, pues en eso se puede ser un poco flexible, pues en un libro de un escritor Colombiano con titulo de "Suiza lava mas blanco", mas sabiendo que Wall Street en la bolsa de Nueva York, coloca el precio mundial de estos narcóticos, podemos entrar a un entendimiento de estas prácticas que llegaron a practicar estos insurgentes.

Reply
avatar