SUAROCK 2016: creyendo en la cultura.

agosto 09, 2016

SUAROCK, festival musical que se realiza anualmente en la ciudad de Sogamoso (Boyacá), ha llegado a su cuarto episodio. Con el slogan “creyendo en la cultura” esta última edición presenta, como bandas principales del cartel, a Ingrand, The Klaxon y Black Memory. El coliseo de Ferias de la “ciudad del sol y del acero” se convertirá, los días 19 y 20 de agosto, en el escenario donde sonoridades diversas, tribus urbanas y personas de diversas edades se encontrarán  para darle larga vida  a este festival generador de transformación social y tolerancia en la región.

Para comprender más sobre la evolución, orígenes, alcances, y para dimensionar la labor social que ha realizado este paradigmático encuentro musical, dialogamos brevemente con Lizeth Fonseca, organizadora y fundadora del festival.

Por: Dianna Camila Dávila.

Cuéntanos un poco acerca de la evolución del festival, desde sus inicios hasta la fecha…

El inicio del festival contó con la presencia, únicamente, de bandas locales. Nos sucedió como en todo festival: fuimos creciendo de a poco. En la primera edición recogimos alrededor de 260 donativos, en la segunda, empezamos a ganar repercusión en otras regiones. La experiencia fue bonita por que vino gente de Villavicencio a pie para poder ver a las bandas. En ese segundo festival recogimos alrededor de 500 donativos. Para la  tercera edición dimos un salto gigantesco al acreditar el evento a nivel nacional: ya pudimos contar con la participación de Koyi K Utho, banda que ya tiene un reconocimiento internacional importante. Actualmente esa banda está de gira por México y anteriormente estuvo en el “Manizales Grita Rock”, en “Rock al Parque” y en otros festivales de renombre. Eso significó que en esa tercera edición llegáramos a la cifra record de 1000 donaciones. A diferencia de ediciones anteriores, la de este año se realizará en dos días. Esperamos que la gente llegue y nos aporte su granito de arena.

¿Cuales son las donaciones y como se puede ingresar al festival?

Para ingresar al festival se necesitan 6 cosas:  si o si exigimos que las personas lleguen con mínimo dos cuadernos y dos lápices. También es necesario que los asistentes traigan dos alimentos no perecederos y dos juguetes. Las 6 donaciones son el requisito principal para poder disfrutar del evento.

Háblanos un poco del cartel, de los grupos principales que estarán en el festival..

Para el primer día, que es muy “roquerito” tenemos a de The Klaxon, a Libre Elección y a Furia. El segundo día tiene la intención de que los jóvenes desfoguen toda esa energía que tienen reprimida en el pogo. Ese segundo día tiene como atractivos principales a Ingrand y a Ursus.


 ¿Cuál crees que ha sido el papel del festival en la consolidación de la escena rockera del departamento de Boyacá?

Esa pregunta es un poco mas compleja por que la organización, como tal, solo se dedica a asegurar la realización del festival cada 18 meses. Sin embargo el evento ha tratado de rescatar la importancia de la familia como pilar fundamental de la sociedad y a la educación como el mejor camino para lograr transformaciones reales en el país. Por eso ir al festival no es solamente ir a un concierto y hacer una donación. Hay un sentido más de fondo en todo esto, que no es otra cosa que abrirle camino a un espacio sano, que sirve de ejemplo para tanto joven que esta metido en drogas y “malos pasos”. Esto ha sido paulatino. La gente nos ha ayudado a sembrar esa cosa bonita de hacer donaciones por una buena causa.

¿Cuál sido la principal limitante en este periodo para la realización del festival y para la escena alternativa en general en la región?

El dinero. Es muy complicado porque a la gente, en general, no le gusta meterse a patrocinar o a colaborar en este tipo de emprendimientos, pero si tu haces un evento de Reggaeton, o de Vallenato, los pautantes sobran al igual que los asistentes. Para un evento de rock es mas complicado por que se tiene el estigma  de que el roquero es el “drogadicto”, la persona que consume drogas, o el personaje que se viste de negro. La gente del comercio y de los locales comerciales piensa que ser metalero es ser “satánico”

En todo este tiempo ¿qué ha sido lo más conmovedor, lo más regocijante de realizar el festival?

Lo más bonito es que llegan personas, chicos que hasta ahora están iniciando en la escena rockera y llegan con sus papás quienes se dan cuenta cuál es el espacio o círculo social del muchacho. La familia aprende a darse cuenta que es lo que escuchan,  porque además lo que escuchan no es solamente que el chico se coloque una camiseta que consiguió en $ 25.000 o $ 20.000 en la calle. No, ese no es el trasfondo de todo esto: este festival no tiene una limitante de edad y por eso puede entrar todo el mundo. Aparte de eso nosotros no vendemos alcohol ni permitimos el ingreso de drogas. Este es un espacio muy sano para los jóvenes.

Durante las ediciones del festival han llegado muchas personas y es muy bonito porque en los dos últimos festivales vi a un chico con síndrome de down. El chico, calculo yo, debe tener aproximadamente unos 20 años pero el “man se la soya completamente” desde que inicia el festival hasta que termina. También viene gente en silla de rueda, chicas en embarazo, llegan mamás con sus coches. De todas maneras el ambiente incluyente del festival demuestra que el hecho de tener un hijo no limita a las personas para que asista. Eso es lo bonito de este evento, el rescate del significado de la familia..


De las bandas locales, ¿cuales te parecen sobresalientes?

Ahora hay muchas bandas: una banda que se gano la ida a Rock al Parque, por ejemplo.  Hay otras bandas que llevan mas de 15 años ininterrumpidamente en escena, y se mantienen. Nosotros, como organización, tenemos claro que al artista hay que pagarle, no por ser artista, sino por algo obvio: uno no vive de florecitas

Un artista tiene la necesidad de sobrevivir, la necesidad de comer. Nosotros queremos  romper con esa mala costumbre de pensar que “por ser músico a uno no le pagan”….

¿Qué expectativas tiene la organización para esta cuarta edición del festival?

Llegar a las dos mil donaciones, es decir duplicar las donaciones de los festivales anteriores, por eso invito y agradezco a los asistentes.

Proyectos para el futuro..

Lograr expandir los campos artísticos del festival: no solo presentar música sino otras expresiones culturales como muestras de fotografía, muralismo, exhibiciones de malabarismo, entre otras.

Para finalizar ¿a quienes quisieras agradecer?

Primero al equipo de trabajo. Detrás de todo esto hay gente valiosa que hace posible la realización de este evento: personas como Evelyn Bello, Jimmy Sarmiento, Rubén Contreras (Shidoski fotógrafo), Nicolás Forero, Fernando Rodríguez, Javier Martínez, Sandra Cepeda,  y Edward Torres.  


También a los auspiciadores:  las oficinas de juventud y cultura de la ciudad de Sogamoso, la defensa civil, Postobón, “Caldo parado”, las Pizzas de Watson ,  Ranch Factory y al patrocinador oficial del encuentro: la alcaldía de Sogamoso.

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